domingo, 3 de julio de 2011

EL PERRO Y EL FRASCO

¨Mi bello perro, mi buen amigo mi querido, acercate y ven a oler este excelente perfume comprado en la mas selecta perfumeria de la ciudad¨.
Y el perro, agitando la cola, lo que es, segun creo, para estos pobres seres el signo equivalente a la risa y la sonrisa, se acerca y coloca curiosamente su humeda nariz sobre el abierto frasco: después, reculando subitamente espantado, ladra contra mi a manera de reproche.
_¡Ah, miserable perro! Si te hubiese ofrecido un paquete de excrementos, qué pronto lo hubieses olisqueado con delicia e incluso devorado.
Así tú, indigno compañero de mi triste vida, te semejas al público,al que no hay nunca que presentar delicados perfumes que les exasperen, sino porquerías cuidadosamente escogidas.

MI CORAZÓN AL DESNUDO "BAUDELAIRE"

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